Todos le declaran la guerra a la inflación. Casi nadie sabe ganarle

Por Yoel Sardiñas  | @yoelsardinasoficial 

El 16 de septiembre la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) subió sus tasas de interés por primera vez en tres años. Durante semanas, muchos “gurús financieros” repitieron la misma advertencia: si la Fed subía las tasas, Wall Street se desplomaría.

Al día siguiente ocurrió algo diferente. El S&P 500 subió 1,14% y el Nasdaq 1,69%. Y pocos días después, el Nasdaq volvió a marcar un máximo histórico.

Seguramente ya leíste los análisis explicando por qué el mercado no cayó como muchos anticipaban. Yo quiero hablarte de lo que ninguno mencionó: qué significa esto para tu propio dinero, hoy.

Nos enseñaron a tratar la inflación como una amenaza de la que hay que esconderse. Gastar menos. Guardar más. Esperar a que pase. Es la reacción de quien no tiene un plan. También es la más costosa que existe.

La Fed ya te dio el mapa. En su última proyección, sus funcionarios elevaron a 4,10% la tasa de interés de referencia que esperan tener al cierre de 2026, frente al 3,80% que proyectaban en junio. Es decir, después de la subida de septiembre, la propia Fed contempla que las tasas podrían volver a aumentar antes de que termine el año.

Esto no es un movimiento aislado: es una señal de que la lucha contra la inflación todavía no ha terminado y que el entorno de tasas altas podría acompañarnos durante los próximos meses.

Quien entiende esto deja de esconderse de la inflación y empieza a leerla. Y leerla bien es lo que separa a quien pierde dinero sin darse cuenta, de quien lo hace crecer en el mismo entorno.

Piénsalo con números reales. Alguien con $5,000 en una cuenta de ahorro que paga la tasa promedio norteamericana de 0,38%, genera apenas $19 al año. Y si la inflación está en 3,4%, esos mismos $5,000 pierden alrededor de $150 de poder adquisitivo en un año.

Otra persona con esos mismos $5,000 en un fondo indexado al S&P 500 ganó más de $950 en los últimos doce meses. Mismo dinero, mismo país, mismo entorno de inflación y tasas altas. La diferencia no la hizo el monto ni el esfuerzo. La hizo una sola decisión: dónde poner ese dinero.

Muchos períodos de riqueza se construyeron cuando la mayoría tenía miedo y una minoría entendía que el mayor riesgo es dejar tu dinero perdiendo valor silencioso.

El año todavía no termina. La Fed ya te dijo hacia dónde va. La pregunta no es si la inflación te va a afectar, porque ya lo está haciendo. La pregunta es: ¿tu dinero está trabajando para ti o eres tú quien sigue trabajando por él, aún cuando tus ingresos pierden valor cada día?

YOEL SARDIÑAS es un inversionista en la bolsa de Nueva York y conferencista exitoso. Fundador y CEO de Investep Academy. @yoelsardinasoficial

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